Cuando el farmacéutico John Pemberton creó Coca-Cola, en Atlanta –Estados Unidos– en 1886, legó su espíritu innovador a la marca. Luego de su éxito en distintos países del mundo amplió su oferta y lanzó productos emblemáticos como Fanta, en 1940, y Sprite, en 1961. En 1942, Coca-Cola desembarcó en la Argentina y, a partir de entonces, continuó desarrollando nuevas propuestas. Además de Coca-Cola, Fanta, Sprite y Schweppes en la línea de gaseosas, hoy la Compañía ofrece opciones tales como los jugos Cepita, las bebidas que combinan agua y jugo Aquarius, las bebidas isotónicas Powerade, la bebida multivitamínica Vitamin Water, las aguas Bonaqua y Kin, y la bebida a base de té Fuze Tea, que integran un portafolio con cerca de 80 opciones de bebidas en el país, de los cuales 45% son bajas o sin calorías.

En línea con este proceso de innovación constante, en 2016, Coca-Cola de Argentina presentó su estrategia global de “marca única”, en la que transfiere la fuerza y el atractivo de su marca emblema para integrar todas las variantes de Coca-Cola y potenciar sus versiones bajas y sin calorías. Así, todas las variantes de Coca-Cola serán igualmente cercanas, atractivas y accesibles para el consumidor, facilitando la posibilidad de que cada uno elija de acuerdo a sus necesidades y gustos.

Para conseguir ese objetivo, la Compañía decidió redistribuir su inversión en distribución y comunicación de las opciones bajas y sin calorías en los distintos puntos de venta del país. La disponibilidad equivalente de todas las versiones de Coca-Cola facilitará que los consumidores puedan elegir de manera informada la variante que mejor se ajuste a sus necesidades.

Te invitamos a hacer un recorrido por los lanzamientos de Coca-Cola en la Argentina, desde sus inicios hasta la última innovación.